
2025-03-21 10:14:09
Un nuevo estudio sugiere que el cannabis beneficia la salud cardiovascular
Investigadores de la UNLP descubrieron que el aceite de cannabis podría reducir la hipertrofia cardíaca y mejorar la función del corazón en hipertensos. Este avance abre nuevas posibilidades en la medicina cardiovascular.
Generando millones de muertes anuales, la hipertensión arterial es una de las principales causas de enfermedades cardiovasculares a nivel global, afectando a más de mil millones de personas, lo que representa casi el 15% de la población mundial.
A pesar de los múltiples tratamientos disponibles, su control sigue siendo un desafío. Sin embargo, una reciente investigación de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Argentina, ha arrojado nuevos datos sobre el potencial terapéutico del cannabis en la reducción de complicaciones cardíacas asociadas a la hipertensión.
Un estudio innovador en la salud del corazón
Investigadores de las facultades de Ciencias Médicas, Ciencias Exactas y Ciencias Veterinarias de la UNLP analizaron el impacto del aceite de cannabis en ratas hipertensas, obteniendo resultados prometedores. El trabajo, publicado en la revista científica Cannabis and Cannabinoid Research, evidencia que el uso de este aceite contribuye a disminuir la hipertrofia cardíaca, mejorar la función mitocondrial y potenciar la capacidad antioxidante del miocardio.
El equipo liderado por la Dra. Irene L. Ennis, en conjunto con la Dra. Erica Vanesa Pereyra, llevó a cabo un experimento en el Centro de Investigaciones Cardiovasculares (UNLP-CONICET). Durante cuatro semanas, se administró aceite de cannabis por vía oral a un grupo de ratas hipertensas, observando una reducción en el tamaño del corazón y una mejor respuesta contráctil del miocardio.
Motivaciones y hallazgos
La investigación surgió a partir de una inquietud personal de la Dra. Pereyra, quien buscaba una alternativa para el tratamiento de su madre, paciente hipertensa con hipertrofia cardíaca y dolores musculares crónicos. Ante la falta de información específica sobre el impacto del cannabis en la salud cardiovascular, decidió explorar su efecto en un modelo experimental.
Los resultados obtenidos indicaron que el aceite de cannabis no solo contribuyó a la reducción del tamaño del corazón, sino que también optimizó su capacidad para generar energía y reducir el estrés oxidativo. La clave de este mecanismo estaría en la activación del sistema endocannabinoide, involucrado en diversos procesos fisiológicos, incluida la regulación del sistema cardiovascular.
¿Una nueva alternativa terapéutica?
El cannabis ha sido objeto de numerosas investigaciones médicas en los últimos años, especialmente en relación con sus propiedades analgésicas, antiinflamatorias y neuroprotectoras. Sin embargo, su papel en la salud cardiovascular aún está en fase de exploración. La mayoría de los estudios previos se han centrado en los efectos del tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD) por separado, o en cannabinoides sintéticos, con resultados mixtos.
Los efectos adversos del cannabis sobre el sistema cardiovascular han sido documentados, pero en su mayoría están asociados con el consumo por inhalación, el uso de productos adulterados o la combinación con otras sustancias como el alcohol. En contraste, el estudio de la UNLP es pionero en demostrar los beneficios del tratamiento oral con aceite de cannabis en un modelo de hipertensión arterial.
Universidad Nacional de La Plata (UNLP)
Futuro de la investigación y aplicaciones clínicas
El descubrimiento de la UNLP abre nuevas posibilidades en el uso del cannabis medicinal para tratar enfermedades cardiovasculares, aunque aún se requiere más investigación para evaluar su eficacia y seguridad en humanos. Este avance sienta las bases para futuros estudios y podría representar un cambio en el enfoque terapéutico para pacientes hipertensos.
Con el creciente interés en los usos médicos del cannabis y su reciente regulación en varios países, es fundamental seguir explorando sus aplicaciones en la medicina cardiovascular. La ciencia continúa avanzando y, con ella, las posibilidades de ofrecer tratamientos más eficaces y menos invasivos para millones de personas que padecen enfermedades relacionadas con la hipertensión.
